Desafíos del movimiento de mujeres indígenas en el marco 30 años de la plataforma de Acción de Beijing

Frente a la globalización del movimiento indígena y en el marco normativo internacional siguen los desafíos para implementar los derechos de las mujeres indígenas, dieron a conocer las integrantes de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México (AMICAM), durante el encuentro regional Voces de mujeres indígenas en Centroamérica y México.

La incidencia de los planteamientos de las mujeres en territorio que son la base de los movimientos y luchas, se han mantenido a lo largo de 50 años desde la primera Conferencia de la mujer en México, por ello se reconocieron las acciones que han llevado a la configuración desde 1995 de la plataforma de Beijing y recientemente en políticas públicas.

Al respecto, la investigadora independiente, Liliana Vargas Vásquez destacó que se denuncia la violencia desde las diversas voces de las mujeres en la agenda de mujeres indígenas y feministas, «tenemos nuestra propia lucha y es la defensa de la tierra; otra forma de vivir, otra forma de estar en el mundo, cuerpo a cuerpo».

Recordó que, en 1975 en México durante la primera Conferencia, se tejieron redes y la negociación del espacio de las mujeres indígenas y luego en 1980 cuando se habló sobre educación, empleo y salud y en el foro paralelo se inició con voces de mujeres indígenas y mujeres del país del norte para hablar de la esterilización, «la política de esterilización forzada, una medida para atentar contra los Pueblos».

En tanto, Dialys Eherman Morris de Panamá, ex coordinadora de AMICAM, destacó que la participación de las mujeres se va haciendo más visible en la política y en los cargos públicos, en los gobiernos y en las comunidades indígenas, «la alianza tiene desafíos frente al estado, ante los sistemas propios y autogobiernos. Como Amicam somos más fuertes unidas».

Dijo que el foro con sus 12 ejes temáticos, se reafirman los derechos colectivos y la declaración de los derechos de las mujeres indígenas del mundo, «ya había organización y se debe hacer notar, del año 2000 a la fecha, las mujeres indígenas ya estaban organizadas en sus comunidades».

Por su parte, Erika Poblano del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) hizo ver qué los próximos 25 años, es muy ambicioso para una reflexión frente a una retrospectiva con el movimiento de mujeres indígenas en foros internacionales sobre los derechos sexuales y de salud, así como la representación en espacios de toma de decisiones comunitarios y nacionales.

Dejó ver qué las mujeres feministas abonaron a las reflexiones de las mujeres indígenas, no sólo en los temas de pobreza y desigualdad que, dieron pie a la mirada en el acceso a la tierra y una sobrecarga de cuidado, “hay una brecha a los servicios de salud con pertinencia cultural y reconocimiento”.

Pese a las brechas, Erika Poblano dijo que hay un fortalecimiento del vínculo que ha marcado camino en los últimos 30 años, pero requiere articularlo, repensarlo con una agenda conjunta con el poder judicial para la revisión de coyunturas, donde los movimientos de mujeres han aportado en el avance actual y en los nuevos contextos.

En el marco de los 50 años de la primera conferencia de la mujer en México, y la plataforma Beijing+30, mujeres participantes, líderes, investigadores, activistas y sabias se reunieron en la Escuela Nacional de Formación Judicial de la Suprema Corte de Justicia con la finalidad de analizar la temporalidad y las acciones a lo largo de este tiempo, frente a los desafíos y retos actuales.

Entre otras necesidades se están proponiendo que se recuperen espacios de la sociedad civil, se analice el despojo de las tierras a mujeres indígenas y afrodescendientes.

En su participación, la consultora Celia Aguilar Setién destacó que la representación más fuerte en el foro internacional siempre ha sido el de las mujeres de América Latina y del Caribe, por ello se deben visibilizar las realidades y los compromisos de los gobiernos.

 «No solo como un Estado garante, sino como una obligación concreta, Beijing establece realidades concretas y compromisos, espacios con especificidad de género. En la plataforma aparecen las áreas de las mujeres indígenas como sujeto individual y colectivo».

Agregó la necesidad de garantizar el derecho a los recursos económicos y la necesidad de cuantificar el trabajo no remunerado.

El evento se realizó en la escuela nacional de formación judicial del poder judicial de la federación, organizado por la Alianza de Mujeres indígenas de Centro América y México, en la conducción estuvo la poeta Celerina Sánchez y en la coordinación del evento Guadalupe Martínez integrante de la AMICAM.

Texto/Fotos: Gisela Hernández