Musical de niñas y mujeres de Pueblos Originarios en Palacio de Bellas Artes

En un recorrido sonoro unirá voces, marimbas, violines, jaranas, metales y cantos en lenguas ayuujk, cmiique iitom, náhuatl y totonaco, reunirá a artística mujeres y niñas de pueblos originarios, en el concierto Por Donde Pasa la Luna, en la sala principal del Palacio de Bellas Artes.

 “Este concierto es un acto de resistencia, dignidad y reivindicación histórica”, señala la directora creativa, la cantante y rapera del pueblo comcáac, Zara Monrroy, quien considera que el país esta fundado sobre la riqueza de los pueblos originarios, pero marcado por siglos de marginación y silenciamiento, donde el arte y la música se han convertido en un acto político.

El programa integra música, danza y proyecciones audiovisuales que mostrarán la vida, la identidad y las tradiciones de cada pueblo originario, en un recorrido sonoro que unirá voces, marimbas, violines, jaranas, metales y cantos en lenguas ayuujk, cmiique iitom, náhuatl y totonaco.

Entre las participantes están la Banda Femenil Ka’ux (Mixe), de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca; el Colectivo de Mujeres Comcáac Cmaam Icaheme (Seri), de Punta Chueca, Sonora; el Ensamble Tradicional Comunitario de Marimbas Manglares de Centla (Totonaco), de Villahermosa, Tabasco; el Ensamble Tradicional Comunitario de Son Huasteco Cántaros de Sol (Chontal), de Zozocolco de Hidalgo, Veracruz; y el Trío Eyexochitl (Nahua), de Huautla, Hidalgo.

Por Donde Pasa la Luna será también un manifiesto artístico por la defensa de las lenguas, la tierra y la identidad. Las participantes son creadoras, maestras, portadoras de memoria y líderes comunitarias que, a través del arte, generan un puente entre generaciones y territorios.

De acuerdo con los organizadores, este concierto es una respuesta política al racismo estructural, la invisibilización de las lenguas originarias y la violencia de género interseccional que enfrentan las mujeres.

El musical se realizará este sábado 6 de septiembre, a las 19:00 horas, en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes. Los costos de boletos van desde los $120 a los $300 y se pueden adquirir en las taquillas del Palacio de Bellas Artes, con descuentos para estudiantes, maestros y personas adultas mayores (INAPAM) con credencial vigente, o a través de Ticketmaster, con promoción de 2×1 los jueves.

Esta presentación es a través de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Música y Ópera, en el marco de la conmemoración del Año de la Mujer Indígena.

La diversidad musical en el escenario

El público tendrá la oportunidad de vivir un viaje artístico-cultural que cruzará la Sierra Mixe de Oaxaca, las selvas de Tabasco, la Huasteca Hidalguense, la costa de Sonora y las montañas del Totonacapan veracruzano, en un concierto que promete conmover y transformar al mostrar la conexión de estos pueblos con la naturaleza, la tierra y la vida.

Para fundar la Banda Ka’ux, el primer grupo musical femenil de Santa María Tlahuitoltepec, Concepción Hernández tuvo que recorrer un largo camino: enfrentó inicialmente el rechazo familiar y las estructuras patriarcales de su comunidad. “Fue una lucha, me decían que las mujeres no podían hacer música”, relata la directora del ensamble creado en 2006. Actualmente cuenta con 25 integrantes, quienes interpretan Ääts kukoj, sones cantados en lengua ayuujk (Mixe) y música tradicional mexicana o regional oaxaqueña. “Queremos mostrar nuestra cultura, vestimenta y tradiciones mediante la música”.

Fundado en 2014, el Ensamble Tradicional Comunitario de Son Huasteco Cántaros de Sol fue el primero de su tipo en Veracruz en pertenecer al Sistema Nacional de Fomento Musical. Desde entonces, más de 400 niñas, niños y jóvenes de 10 a 17 años de la localidad de Zozocolco de Hidalgo han formado parte del programa Semilleros musicales, actualmente conformado por más de 80 integrantes. Cántaros de Sol, que interpreta versos, décimas, sones y huapangos en totonaco y español, “nació para rescatar la música de nuestras danzas tradicionales. Muchos de sus integrantes se unen a las actividades en torno a las fiestas patronales porque quieren participar en el rescate y preservación de nuestras tradiciones”, explica su coordinadora operativa, María Flavia Camarena Mandujano, quien vendrá acompañada por 12 niñas y mujeres.

En otro hecho sin precedentes, Zara Monrroy convocó a “abuelas”, jóvenes y pequeñas cantoras de Punta Chueca, Sonora, para este festejo. Son portadoras de la lengua cmiique iitom, única y aislada —con apenas 1,200 hablantes— que resguardan la memoria de La Nación Seri. Serán ocho cantoras, incluida Monrroy, las que participarán bajo el nombre de Colectivo de Mujeres Comcáac Cmaam Icaheme.

“Este pueblo se caracteriza por sus cantos ancestrales transmitidos por miles de años, eran una forma antigua de comunicación entre la comunidad… Las mujeres elevan sus cantos como forma de preservación lingüística y espiritual, siendo uno de los pueblos más amenazados culturalmente en el país”, relata la compositora seri.

Integrado en su mayoría por niñas y apoyado por el Sistema Nacional de Fomento Musical, el Ensamble Tradicional Comunitario de Marimbas Manglares de Centla estará representado por seis niñas y mujeres. Nació en 2012 en Villahermosa, Tabasco, para difundir el sonido de este instrumento. Su repertorio evoca la memoria del río Usumacinta y el movimiento musical que brota de la cuenca tropical.

El Trío Eyixochitl fue creado en 2018 por la cantautora bilingüe y docente de náhuatl Diana Karina Flores de la Cruz, originaria de Huautla, Hidalgo. Su objetivo es “promover la música tradicional huasteca en esa lengua indígena a través de danzas y sones, además de zapateados, cumbias y canciones” en diversos escenarios o alternando con grandes músicos en México, Estados Unidos y Guatemala.

Comunicado