Buen Viento

Ciudad de México- (Oct 2016) Yalina Ruiz es una joven de cabello largo, ojos grandes que dejan ver la grandeza de su espíritu, y tiene una risa que no pasa desapercibida, es inevitable estar a su lado y no contagiarse.

Como buena mexicana, es muy conversadora, trabajadora y comprometida con su rol de mujer indígena.

Desde su sentir, ella apoya campañas y programas que promueven los derechos de las mujeres en México.

Viendo esto, una se pregunta, ¿Qué la motiva?

Resulta que Yalina tiene a su lado a una gran mujer que la inspira, su madre. Quien nos acompaña con su gran sabiduría, sin duda ellas comparten una energía de unión que les permite hilar el camino de vida y seguir conectándose, con su esencia de mujeres indígenas.

Crecer juntas para construir Paz

Yalina Ruíz es indígena Zapoteca de 27 años, comunicadora social, actualmente docente adjunta en la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM), participa en el Tercer Encuentro de Comunicadoras Indígenas y Afrodescendientes que se realiza en la Ciudad de México, como parte de los procesos comunicativos para la construcción de paz.

¿Cómo empiezas hacer parte de estos espacios de formación para mujeres indígenas?

Creo que fue el universo…Ríe. Vine a un taller de diseño multimedia al Centro Cultural de España, después el Centro me envío la invitación para participar en el Primer Encuentro de Comunicadoras porque buscaban mujeres de comunidades indígenas.

Allí conocí a varias de las que hoy estamos aquí. Luego salió la convocatoria para el Segundo Encuentro que se realizó en Oaxaca y ahí las mujeres organizadoras me escogieron para que manejara las redes sociales. Hoy en este Tercer Encuentro, soy parte de la organización del evento, por invitación de Lupita la coordinadora de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México.

¿Y cómo te parecen estos escenarios?

He ido a varios cursos, foros que debemos aprovechar porque las mujeres no tenemos muchos espacios y menos en el tema de comunicación, ahora mismo, tenemos un problema muy grave y es el ejercicio del periodismo que se ha convertido en una profesión peligrosa, a los periodistas los están matando.

¿Y en medio de ese peligro, cómo se puede realizar el trabajo periodístico desde México?

Con mucha precaución. Hay que tomar medidas, sobre todo nosotras las mujeres, porque se están viviendo muchos casos en todo México, es muy duro, porque sufrimos por censura, pero tenemos que continuar luchando para trasmitir lo que tenemos.

¿Ha cambiado en algo tu vida, desde que realizas este trabajo?

Como mujer he aprendido a empoderarme y a cambiar, elevar mi autoestima, como mujer debó proyectarme bien. Recuerdo que al principio me molestaba con mis compañeras porque me decían que arreglara mi vestimenta, y a mí no me gustaba, ahora ya lo hago, estoy creciendo como mujer, ha subido mi amor propio y eso es satisfactorio.

Como comunicadora es muy importante como una se proyecta, porque todo comunica, es bueno que crezcamos, conozcamos nuestros derechos, y hagamos aportes desde lo radial, escrito y multimedia.

¿Cómo crees que le aportas desde tu trabajo al desarrollo de los pueblos indígenas?

Con conocimiento, llevando herramientas para desarrollar el trabajo como lo vienen haciendo muchas mujeres, es ayudarnos lo que nosotros llamamos el Tequio, que significa ayudarnos entre nosotros.

¿Cómo concibes la paz?

Ayudando al otro, estar en armonía, en calma, tener espiritualidad y transmitirla, porque desde lo que hacemos promovemos paz, hacemos intercambios para ayudarnos.

Yo ayude a mi mamá, la impulsé para que se metiera en esto, su tema específico es la lengua, ella sabe mucho de zapoteco, ya ha publicado libros, el reto es llevarlo a una plataforma digital, a veces ella se desespera, pero luego se calma y continua.

Me gusta que la gente crezca, mi mama está creciendo en esto, entre todas las que estamos aquí nos apoyamos, y esto nos permite crecer juntas.

Mileydis Polanco – Wayuu de Colombia

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